Somos quietud, pueblo en llamas. Resurrección es tu nombre mientras nos inquietamos ante la presencia siempre desagradable del amor encapsulado, rotulado y vendido al extranjero. No mientas ante mí, al menos no cuando espere con mi tranquilidad la revolución que veníamos venir. Detén esas ansias malévolas de aprovechar las circunstancias tan precisas. ¿Cuál es tu límite si no te veo venir?
Las no intermitencias
La típica noche de primavera. Tú mirando hacia el lado este de la carretera. La luz ficticia que nos entregaba la ciudad empapelada en cemento. Las estrellas que se alineaban para decirnos algo. El sudor que no se notaba con el frío de la noche. Los autos iluminándonos a ratos la cara cansada, opaca de muchas molestias reprimidas.
De pronto tú saltando frente a un objeto en movimiento.
Verte caer, herido. Correr en cámara lenta hacia ti y mirar los ojos ocultos en el cielo que están observando nuestra desesperación. Ignorar por un momento frío, dar paso a las emociones sin que necesariamente nos desahoguemos. Mentir y decir que hay una salvación en tu rostro perdido, como si el accidente no ocurriera todos los días, como si nunca tuvieras esa molestia sensación de que te irás de pronto, sin contestar mis llamadas, mis preguntas absurdas.
-Buenas noches.
Acostarse, taparse hasta el mentón para sentirnos cubiertos. Encontrarte mucho tiempo después, en otro sueño. Alborotarme junto a ti. Recorrer esa desnudez censurada por la luz del día, por los productos de belleza, por todo lo que nos inhibe en esas horas inmaculadas, pendientes de cálculos, de costos, de trabajo, de miseria, de rutina.
Mirarte con la nariz tocando el rostro y no tener nada que decir. Mera contemplación para dormirse otra vez, consciente de que al despertar nada de eso habrá pasado. Porque en algún momento la noche dejó de alinear sus luces, para que pudieras escapar a la intimidad que te agrada sólo a ratos.
En definitiva: ser el bicho raro. Coquetear con tu sombra, prescindiendo de ti. Sabotearte los mejores años y volver al nicho.
Observarte con la misma cara y que el tiempo se separe del espacio. Alejarnos del cronotopo para ser menos horas
y menos ciudad.
De pronto tú saltando frente a un objeto en movimiento.
Verte caer, herido. Correr en cámara lenta hacia ti y mirar los ojos ocultos en el cielo que están observando nuestra desesperación. Ignorar por un momento frío, dar paso a las emociones sin que necesariamente nos desahoguemos. Mentir y decir que hay una salvación en tu rostro perdido, como si el accidente no ocurriera todos los días, como si nunca tuvieras esa molestia sensación de que te irás de pronto, sin contestar mis llamadas, mis preguntas absurdas.
-Buenas noches.
Acostarse, taparse hasta el mentón para sentirnos cubiertos. Encontrarte mucho tiempo después, en otro sueño. Alborotarme junto a ti. Recorrer esa desnudez censurada por la luz del día, por los productos de belleza, por todo lo que nos inhibe en esas horas inmaculadas, pendientes de cálculos, de costos, de trabajo, de miseria, de rutina.
Mirarte con la nariz tocando el rostro y no tener nada que decir. Mera contemplación para dormirse otra vez, consciente de que al despertar nada de eso habrá pasado. Porque en algún momento la noche dejó de alinear sus luces, para que pudieras escapar a la intimidad que te agrada sólo a ratos.
En definitiva: ser el bicho raro. Coquetear con tu sombra, prescindiendo de ti. Sabotearte los mejores años y volver al nicho.
Observarte con la misma cara y que el tiempo se separe del espacio. Alejarnos del cronotopo para ser menos horas
y menos ciudad.
Semana de catarsis
No sólo por lo de Camiroaga y los demás tripulantes, sino por todo.
TODO.
Las experiencias pedagógicas que se iniciaron para no parar. Descubrir y reafirmar que hay más marcianos en el mundo.
Que no era una impresión mía eso de sentirme ajena a veces, ajena a una generación que no siempre me corresponde. Que (NO me estoy victimizando ajajaj) soy un bicho raro, que la gente mayor me quede mirando como "y tan jovencita"... no sé, es todo precioso. Uno tiene dudas, incertidumbres. Me falta vivir tantos años, tantas cosas... pero a la vez, siento que he vivido más de lo que podría. Porque no recuerdo jamás haber tomado la elección fácil. Hay tantas maneras de vivir y yo siempre opto por la sentimental, por la emocional... aunque yo no parezca ni demuestre que sea una persona frágil, o sensible, o vulnerable.
¿Qué puedo agregar?
Amo la literatura. Por sobre todas las cosas. Es lo que no pueden quitarnos. Es la memoria que siempre va a sobrevivir. Es un testimonio de la realidad, y no de la Verdad. No necesito ser la mujer más vieja del mundo, ni la más sabia, ni nada. Puedo simplemente ser y la literatura me contiene. Y yo la contengo.
A la mierda tantas cosas. Quiero, por la cresta, realmente quiero recordar ESTE momento toda mi vida.
TODO lo que estoy sintiendo.
Porque hace tiempo no me sentía tan completa.
TAN absolutamente y cabronamente completa.
TODO.
Las experiencias pedagógicas que se iniciaron para no parar. Descubrir y reafirmar que hay más marcianos en el mundo.
Que no era una impresión mía eso de sentirme ajena a veces, ajena a una generación que no siempre me corresponde. Que (NO me estoy victimizando ajajaj) soy un bicho raro, que la gente mayor me quede mirando como "y tan jovencita"... no sé, es todo precioso. Uno tiene dudas, incertidumbres. Me falta vivir tantos años, tantas cosas... pero a la vez, siento que he vivido más de lo que podría. Porque no recuerdo jamás haber tomado la elección fácil. Hay tantas maneras de vivir y yo siempre opto por la sentimental, por la emocional... aunque yo no parezca ni demuestre que sea una persona frágil, o sensible, o vulnerable.
¿Qué puedo agregar?
Amo la literatura. Por sobre todas las cosas. Es lo que no pueden quitarnos. Es la memoria que siempre va a sobrevivir. Es un testimonio de la realidad, y no de la Verdad. No necesito ser la mujer más vieja del mundo, ni la más sabia, ni nada. Puedo simplemente ser y la literatura me contiene. Y yo la contengo.
A la mierda tantas cosas. Quiero, por la cresta, realmente quiero recordar ESTE momento toda mi vida.
TODO lo que estoy sintiendo.
Porque hace tiempo no me sentía tan completa.
TAN absolutamente y cabronamente completa.
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