Soñarte de una manera absoluta.
Y saborear esos silencios que se inmiscuyen.
Rodear tus brazos
en alguna especie de abrazo, que
no sé
que no te ahogue
que te sostenga lo justo y necesario
para que no caigas
para que no llores
Y jugar con las palabras
para que te asustes y me mires
y sepas
sin ningún ritmo
que aquello que fuiste seguirás siendo
en teoría porque últimamente
me gusta tanto
tanto
teorizar.
Y si tuvieras miedo
nunca lo sabría
porque nunca me lo dirías
aunque en el fondo no tengas ninguna certeza
sobre tu felicidad
o sobre qué amas cuando amas
si es que alguna vez amaste
todo eso que dijiste
porque ¿no te pasa que de pronto
todo se confunde y funde al punto de ser molesto?
¿Y dónde está la métrica cuando lo necesitas
y dónde estamos parados
mirándonos
cuando dejamos los verbos abandonados en aquella calle
donde siguen vendiendo chocman
y kapo
y mote con huesillo
y quizás ahora café
por el frío
y el invierno
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario